dietas_desplazamiento

Deducibilidad en IVA e IRPF de gastos por uso de vehículo, comidas y estancias vinculados a desplazamientos

Deducibilidad en IVA e IRPF de gastos por uso de vehículo, comidas y estancias vinculados a desplazamientos.
Son múltiples las consultas que recibimos en la asesoría sobre la deducibilidad de estos gastos, analizamos cada uno de ellos a través de una consulta vinculante a la AEAT (V2535-15).
En ella se plantea lo siguiente: Deducibilidad en el IVA e IRPF de los gastos derivados de la utilización del vehículo y de los de comidas y estancias vinculados a los desplazamientos que realiza.
En el desarrollo de esta actividad utiliza un vehículo turismo que utiliza exclusivamente para la actividad (dispone de otro vehículo para uso particular), realizando desplazamientos que
incluyen gastos de comidas y, en algunos casos, de estancias fuera de su domicilio, debido a la distancia entre el lugar donde presta el servicio y su domicilio.

Hay que advertir, que en este caso en el grado o porcentaje de afectacion del bien a la actividad IVA e IRPF no coinciden, es una de las paradojas de nuestra normativa fiscal.

Con respecto a su deducibilidad en IVA:

En relación con la cuestión expresamente planteada en el escrito de consulta hay que señalar que el artículo 95 de la Ley 37/1992, establece lo siguiente:

“Uno. Los empresarios o profesionales no podrán deducir las cuotas soportadas o satisfechas por las adquisiciones o importaciones de bienes o servicios que no se afecten, directa y exclusivamente, a su actividad empresarial o profesional.

Dos. No se entenderán afectos directa y exclusivamente a la actividad empresarial o profesional, entre otros:

1º. Los bienes que se destinen habitualmente a dicha actividad y a otras estancias fuera de su domicilio, debido a la distancia entre el lugar donde presta el servicio y su domicilio.

2º. Los bienes o servicios que se utilicen simultáneamente para actividades empresariales o profesionales y para necesidades privadas.

3º. Los bienes o derechos que no figuren en la contabilidad o registros oficiales de la actividad empresarial o profesional del sujeto pasivo.

4º. Los bienes y derechos adquiridos por el sujeto pasivo que no se integren en su patrimonio empresarial o profesional.

5º. Los bienes destinados a ser utilizados en la satisfacción de necesidades personales o particulares de los empresarios o profesionales, de sus familiares o del personal dependiente de los mismos, con excepción de los destinados al alojamiento gratuito en los locales o instalaciones de la empresa del personal encargado de la vigilancia y seguridad de los mismos, y a los servicios económicos y socio-culturales del personal al servicio de la actividad.

Tres. No obstante lo dispuesto en los apartados anteriores, las cuotas soportadas por la adquisición, importación, arrendamiento o cesión de uso por otro título de los bienes de inversión que se empleen en todo o en parte en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional podrán deducirse de acuerdo con las siguientes reglas:

1ª. Cuando se trate de bienes de inversión distintos de los comprendidos en la regla siguiente, en la medida en que dichos bienes vayan a utilizarse previsiblemente, de acuerdo con criterios fundados, en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional.

2ª. Cuando se trate de vehículos automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores y motocicletas, se presumirán afectados al desarrollo de la actividad empresarial o profesional en la proporción del 50 por ciento.

Como podemos ver la normativa es clara al respecto indicando que solo será deducible el IVA de los vehículos turismos en un 50% y siempre y cuando se afecte a la actividad, es decir se registre como un inmovilizado en los registros contables y se utilice para la misma. Por consiguiente el IVA de los gastos aparejados a la utilización del mismo se presumirá de igual modo en ese porcentaje deducubles. Evidentemente siempre deberá existir una factura completa para ejercer el derecho a la deducción.

¿Cuándo se podrá deducir más de 50%? En esto la ley también es muy concisa al decir:

“No obstante lo dispuesto en esta regla 2ª, los vehículos que se relacionan a continuación se presumirán afectados al desarrollo de la actividad empresarial o profesional en la proporción del 100 por cien:
a) Los vehículos mixtos utilizados en el transporte de mercancías.
b) Los utilizados en la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación.
c) Los utilizados en la prestación de servicios de enseñanza de conductores o pilotos mediante contraprestación.
d) Los utilizados por sus fabricantes en la realización de pruebas, ensayos, demostraciones o en la promoción de ventas.
e) Los utilizados en los desplazamientos profesionales de los representantes agentes comerciales.
f) Los utilizados en servicios de vigilancia.

En resumen la condición necesaria para deducirnos el IVA en la compra de un vehículo al menos en el 50% son:
Ser propietarios de ese vehículo ya sea persona física o jurídica.
Estar registrado en la contabilidad o libros registros
Tener factura del mismo.
Utilizarse en la actividad.

Sin embargo para los gastos que originan ese vehículo, combustible, reparaciones, peaje, etc, el % de deducibilidad puede ser mayor si se prueba este hecho, es decir, puede ser que un vehículo turismo este afecto al 50% y que el IVA perteneciente al combustible gastado por la visita a un cliente o la prestación de un servicio pueda ser del 100% siempre y cuando se pruebe. Para ello aconsejamos anotar y justificar ese gasto, kilómetros realizados, parte de visita firmado por cliente, etc, o cualquier medio de prueba admitido en derecho.

En cuanto a los gastos de desplazamiento, restaurante, comidas el IVA se equipara al IRPF y es deducible si lo es en el IRPF, el artículo 96, apartado uno, número 6º de la Ley 37/1992 regula las exclusiones y restricciones del derecho a deducir. En particular, en relación con los servicios de desplazamiento o viajes y de hostelería y restaurante se establece lo siguiente:

“Uno. No podrán ser objeto de deducción, en ninguna proporción, las cuotas soportadas como consecuencia de la adquisición, incluso por autoconsumo, importación, arrendamiento, transformación, reparación, mantenimiento o utilización de los bienes y servicios que se indican a continuación y de los bienes y servicios accesorios o complementarios a los mismos:
(…).
Los servicios de desplazamiento o viajes, hostelería y restauración, salvo que el importe de los mismos tuviera la consideración de gasto fiscalmente deducible a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o del Impuesto sobre Sociedades”

Por consiguiente, cuando el gasto correspondiente sea deducible a los efectos citados, las cuotas del Impuesto sobre el Valor Añadido correspondientes a los servicios de desplazamiento o viajes y de hostelería y restauración, en la medida en que quepa considerarlos prestados al profesional consultante, serán igualmente deducibles, siempre que se cumplan el resto de requisitos que se contienen en el Capítulo I del Título VIII de la Ley 37/1992 y, en particular, lo dispuesto por el artículo 97, que establece como requisito para poder ejercitar el derecho a la deducción el estar en posesión de la factura original expedida por el prestador de los servicios y en la que ha de figurar como destinatario de los mismos el profesional consultante.

Con respecto a su deducibilidad en IRPF:

En este caso la Ley es más restrictiva y únicamente es deducible si esta afecto al 100%, es decir, se utiliza solo y únicamente para la actividad económica.
Por lo tanto el vehículo adquirido que se utiliza para el trabajo y uso personal no es deducible ni su amortización ni los gastos de mantenimiento, combustible, peaje, etc.
Solo es deducible si se prueba que solo se utiliza para la actividad económica, en un principio la administración lo rechazara ya que la ley es restrictiva en este aspecto:

“ No se entenderán afectados:

1º Aquéllos que se utilicen simultáneamente para actividades económicas y para necesidades privadas, salvo que la utilización para estas últimas sea accesoria y notoriamente irrelevante de acuerdo con lo previsto en el apartado 4 de este artículo.

2º Aquéllos que, siendo de la titularidad del contribuyente, no figuren en la contabilidad o registros oficiales de la actividad económica que esté obligado a llevar el contribuyente, salvo prueba en contrario.

3. Cuando se trate de elementos patrimoniales que sirvan sólo parcialmente al objeto de la actividad, la afectación se entenderá limitada a aquella parte de los mismos que realmente se utilice en la actividad de que se trate. En este sentido, sólo se considerarán afectadas aquellas partes de los elementos patrimoniales que sean susceptibles de un aprovechamiento separado e independiente del resto. En ningún caso serán susceptibles de afectación parcial elementos patrimoniales indivisibles.

4. Se considerarán utilizados para necesidades privadas de forma accesoria y notoriamente irrelevante los bienes del inmovilizado adquiridos y utilizados para el desarrollo de la actividad económica que se destinen al uso personal del contribuyente en días u horas inhábiles durante los cuales se interrumpa el ejercicio de dicha actividad.

Lo dispuesto en el párrafo anterior no será de aplicación a los automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores, motocicletas, aeronaves o embarcaciones deportivas o de recreo, salvo los siguientes supuestos:

a) Los vehículos mixtos destinados al transporte de mercancías.
b) Los destinados a la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación.
c) Los destinados a la prestación de servicios de enseñanza de conductores o pilotos mediante contraprestación.
d) Los destinados a los desplazamientos profesionales de los representantes o agentes comerciales.
e) Los destinados a ser objeto de cesión de uso con habitualidad y onerosidad…..”

Por lo tanto en un principio la administración no considerará gasto deducible los de los vehículos turismo, a no ser que se pruebe que su utilización en la actividad es al 100%, algo muy difícil de probar.

En cuanto a los gastos que se incurre por el desplazamiento: gastos de comida y estancia.
De acuerdo con lo anterior, la deducibilidad de los gastos está condicionada por el principio de su correlación con los ingresos, de tal suerte que aquéllos respecto de los que se acredite que se han ocasionado en el ejercicio de la actividad, que estén relacionados con la obtención de los ingresos, serán deducibles, en los términos previstos en los preceptos legales antes señalados, mientras que cuando no exista esa vinculación o no se probase suficientemente no podrían considerarse como fiscalmente deducibles de la actividad económica. Además del requisito de que el gasto esté vinculado a la actividad económica desarrollada, deberán los gastos, para su deducción, cumplir los requisitos de correcta imputación temporal, de registro en la contabilidad o en los libros registros que el contribuyente deba llevar, así como estar convenientemente justificados.

Por ejemplo, si es deducible una comida realizada fuera del domicilio de trabajo por visita a un cliente siempre que el gasto no sea desmesurado, coste de un menú, al igual que la estancia en un hotel si es por este motivo, visita a ferias, etc, siempre y cuando se justifique, aconsejamos anotar en un listado las visitas o partes de trabajo realizadas para que después no haya problemas ya que en un principio hacienda rechazará ese gasto y seremos nosotros los que tengamos que probarlo.

Deja un comentario

*

Si no tiene déjelo en blanco.